A paso ligero se apresuraba un niño hacia el tumulto de gente - ¿Qué ha pasado? preguntó incrédulo, y de nuevo una voz imperceptible y acobardada le respondió –han cazado al anarquista porque dice que aquí ya no hay Dios. Y el niño inmaculado entre el gentío repuso, -¿Y es verdad?



